Empresas con correo, dominios, cuentas y aplicaciones que nadie revisa desde que se montaron, o que van a lanzar una app y quieren saber si es segura.
El problema
Contraseñas metidas en el código, correos que llegan a spam, certificados que caducan sin avisar y varias cuentas por empleado. Nadie lo ve hasta que algo falla.
Casos reales, contados sin nombres
Ya lo he hecho así
Una plataforma de vídeo
Una auditoría de seguridad, con el arreglo el mismo día
Revisión en vivo de la base de datos y las funciones en la nube de una plataforma, comprobando cada fallo contra el sistema real.
La auditoría y el primer arreglo, en el mismo día.
Una empresa de videoconferencia
Un servidor dedicado menos, con el mismo servicio
Cálculo de la capacidad real de la infraestructura (256 núcleos virtuales que colocar y un pico real de 355 de 409 puertos): con 6 servidores bastaba y había 7. Se migró todo y se dio de baja el que sobraba.
La migración, en una tarde: unas 4 horas y media del visto bueno a la baja confirmada.
Un equipo de 18 personas
Una sola cuenta por persona, sin mover un correo
Cada persona tenía 2 o 3 cuentas de Microsoft 365. Se dejó una para entrar y las demás pasaron a ser buzones compartidos dentro de ella, sin mover un solo correo. Los archivos de la nube se copiaron y se comprobaron, con una guía de 5 pasos para cada persona.
Un mes, del ensayo al cambio, con dos pilotos antes.
Esta misma consultora
Un servidor de correo propio, con todo en verde
Servidor de correo con el dominio de la empresa: certificado, SPF, DKIM y DMARC, copia automática a otra bandeja y pruebas de envío y de entrada desde Internet.
Unos 45 minutos de montaje; todo comprobado en menos de 2 horas.