Pymes y profesionales con tareas que se repiten cada semana: facturas, presupuestos, pedidos, informes, seguimientos o avisos.
El problema
Teclear facturas, hacer presupuestos de noche, perseguir cobros, copiar datos de un programa a otro y preparar el mismo informe cada lunes. Horas que no hacen crecer el negocio y por donde se cuelan los errores.
Casos reales, contados sin nombres
Ya lo he hecho así
Dos empresas del mismo grupo
Las facturas de proveedores, recogidas solas
Recoge las facturas de 20 carpetas de correo y de los portales de los proveedores, quita las repetidas, comprueba que la base más el IVA dan el total y lo deja en un Excel por trimestre y por proveedor. Cada lunes manda a contabilidad las que faltan por registrar.
Funcionando a los dos días de empezar.
Una empresa de videoconferencia
El aviso de versiones nuevas de un proveedor, que se hace solo
Cada lunes a las 09:00 mira si un proveedor de software ha sacado una versión nueva. Si la hay, manda el informe en castellano, en PDF con la marca de la empresa, cruzado con lo que la empresa tiene instalado y con los pasos para actualizar.
Montado en 3 días; desde entonces, cero minutos a la semana.
Una empresa de videoconferencia
Una plataforma vigilada día y noche
Un vigilante con 29 comprobaciones cada 5 minutos (servidores, nodos, alarmas y licencias), un panel con avisos por correo y un aviso de cada certificado a los 15, 7, 3 y 1 días de caducar.
El vigilante, montado el mismo día que se pidió; el panel, al día siguiente.
Un negocio de reformas
Presupuestos con reglas que no se saltan
20 reglas en vigor, por escrito (IVA siempre, cada envío es una versión numerada, cada línea redondeada al céntimo antes de sumar), y un generador de presupuestos que las cumple y los numera solo.